Nuestro libro MI CORAZÓN ROTO

Nuestra guía para las rupturas y las relaciones tóxicas ya se encuentra en tapa blanda para que puedas disfrutarlo en papel. Ya en Amazon: https://www.azonlinks.com/bc/HRiiW

El alma se desgarra, el suelo que pisas se tambalea y sientes que ahora nada tiene sentido para ti. Es la intensa y desagradable sensación de alguien con el corazón roto. De alguien que ha confiado en otra persona y ha sido traicionada. 

No existe peor trastorno psicológico que el generado por la traición del vínculo amoroso. 

Durante años he estudiado y descodificado el desamor y ahora te voy a revelar las claves de la forma más sintética, en estas pocas hojas, para que puedas dejar de sufrir y sanar tus heridas emocionales. 

No importa si todavía estás en una relación de pareja o si acabas de salir de ella. Con esta guía vas a adquirir las herramientas necesarias para ordenar tu mente y, si estás a tiempo, también tu relación. 

Si estás en una relación sana tendrás que lidiar con comportamientos algo tóxicos sobre todo al principio para poder edificar sobre una base sólida. Si tu relación de pareja ya se ha toxificado, entonces todavía estás a tiempo de proteger tu psicología y conducir tu relación hacia mejor puerto. 

Si desgraciadamente tu relación ya se ha roto, te daré las herramientas que necesitas para romper esa dependencia emocional y dejar de sufrir. 

También te ayudaré a tomar conciencia de lo qué falló en vuestra relación para que no vuelvas a cometer los mismos errores y estés disponible emocionalmente para otras personas.

 Al final de este libro, te daré algunas indicaciones imprescindibles sobre las manipulaciones más habituales para que puedas reconocerlas y te enseñaré a ser más proactiv@ en la elección de pareja, un capítulo fundamental para el buen curso de la relación. 

Durante la lectura de este libro, vas a convertirte en una persona más fuerte y eficaz a la hora de gestionar las relaciones de pareja. Esta es una guía necesaria para los modelos de relación actuales en los que las rupturas y las infidelidades están muy presentes. 

Enamorarse de la persona adecuada es una de las “opciones” más bonitas y humanas que existen. Pero enamorarse de la persona inadecuada es sin duda una de las peores “decisiones” que puedes tomar en tu vida para acabar con el corazón roto. 

Primera parte /Nada es para siempre

Ruptura

Ya lo sé. Menuda manera de empezar un libro. La casa por el tejado. Pues lo siento, porque en estas líneas no voy a contarte lo que quieres, sino lo que necesitas. 

No podemos hablar de relaciones de pareja sin tener en cuenta la ruptura. Cómo tampoco podemos hablar de la vida sin tener en cuenta la muerte. Es cierto que en esta vida solo se muere una vez, pero en las relaciones de pareja las rupturas están todavía más representadas. Puedes llegar a sufrir o provocarlas varias veces para una relación, o para las distintas relaciones que tengas en tu vida. La ruptura también puede estar presente en tus relaciones en forma de miedo al compromiso o de chantaje emocional y puede ser el motivo por el que no te expreses libremente. Es cierto que muchas de esas rupturas se podrían haber evitado si este libro se hubiera escrito antes y hubiera caído en las manos adecuadas: las tuyas. 

En la actualidad, el modelo de pareja ha cambiado para adecuarse a la nueva situación social y económica. Por lo general, los hombres son “más” egoístas y se protegen de asumir cargas familiares. Las mujeres ya se han incorporado al mundo laboral y disponen de su propio dinero tomando sus propias decisiones. Las personas buscan la independencia económica si se lo pueden permitir y ven a sus posibles o actuales parejas como un obstáculo en su camino hacia autonomía. Todo ello hace que la ruptura sea una salida fácil a muchas relaciones que acusan problemas. 

Una visión menos ingenua te conduce necesariamente a observar la sombra de la ruptura. Una sombra que sobrevuela tu relación y que puede estar robándote conexión y satisfacción en pareja si no lo elaboras de forma adecuada. 

No tener en cuenta los posibles desenlaces de tu vida o tus relaciones no es una opción para ti. Reflexionar sobre ello te hará disfrutar más intensamente y tomar decisiones más maduras y sabias en ambos aspectos. 

Las cifras de ruptura son de vértigo

Dios mío, en España casi 3 de cada 4 parejas, se divorcian. Somos uno de los 10 países que más se divorcian. Pero es que las cifras son las cifras. 

Los matrimonios disueltos por divorcio tuvieron una duración media de 16,6 años, mientras que la de los matrimonios separados fue de 22,8 años. El tiempo medio transcurrido entre el matrimonio y la declaración de nulidad fue de 6,6 años.

Si se analizan los divorcios, que suponen el 95,8 % de todas las rupturas, el 33,3 % se produjo tras 20 años de matrimonio o más y el 19,7 % después de convivir entre 5 y 9 años. 

En el caso de las separaciones, el 53,4 % de las parejas tuvo una duración de 20 o más años, y el 15 % entre 10 y 14 años.

Se podría decir que es más fácil que te toque la lotería a que sigas con tu pareja después de 20 años de relación. 

Pues si esto te parece mucho te diré que acabas de leer las cifras de años anteriores. Durante finales del 2020 y principios del 2021, las cifras de separación y divorcio se han disparado aún más. 

Normalmente hay un 60% de divorcios en nuestro país, pero este año 2021 se prevé que, el porcentaje ascienda aún más mientras disminuyen los enlaces matrimoniales. Con esta tendencia, llegaríamos a una situación de déficit matrimonial: Más divorcios que matrimonios.

Pero la cifra que asusta es la que no aparece en el Instituto Nacional de Estadística. Es aquella para la que no hay datos estadísticos. Las parejas que no se han casado o que no han formalizado legalmente su relación y que, por tanto, no tienen reflejo en las estadísticas. Y es esta cifra la que asusta. Es realmente alta. Los psicólogos no dejamos de ver un número creciente de personas que acuden por problemas de pareja y rupturas. Por supuesto está basada en impresiones clínicas de psicólogos especializados en pareja. 

Debido a estos aplastantes datos no podemos apartar la mirada de la ruptura cuando hablamos de relaciones de pareja.

No te cuento esto para que te pongas a anticipar la ruptura y te inunde el miedo, sino para que mires la ruptura como una posibilidad dentro de tu relación de pareja. 

Nada es para siempre

La psicología de pareja moderna es conocedora de esas cifras y no las obvia. Sabe que muchas de las relaciones actuales están abocadas a romperse desde un principio en su mayor parte por malas elecciones de pareja. 

Rafael Santandreu, un excelente psicólogo y comunicador, nos dice que es sano cambiar de pareja cada 3 o 5 años, una tendencia que cada vez es más habitual. Esto no quiere decir que todas las relaciones tengan una fecha de caducidad. Pero si es cierto que la sombra de la ruptura sobrevuela la relación en silencio. Si ya has pasado por una relación que no se perpetuó, quizá ahora lógicamente ya no puedes seguir sosteniendo la idea, algo ingenua, de que las parejas son para siempre.  

Ya no nos creemos el “Cariño…voy a estar ahí siempre para ti”. 

En realidad, cuando digo que nada es para siempre estoy siendo bastante específico. Mi padre fue directivo muchos años en una gran empresa norteamericana. También estuvo durante toda su vida casado con la misma mujer. Ahora mira estupefacto la fragilidad de los puestos de trabajo y de las relaciones. Supongo que también pensará que ese modelo o estilo de vida era mucho más práctico o funcional y lo puedo entender. Pero los psicólogos clínicos no nos podemos permitir una opinión al respecto. Solo describimos la realidad y ayudamos a otras personas a adaptarse mejor a los cambios. Esta adaptación pasa por saber que nada es para siempre, y eso también pasa por entender que no existen garantías absolutas de que tu relación de pareja se vaya a consolidar.

Este libro pretende ayudarte a mejorar tu relación que puede tener tintes tóxicos. También te ayudará a abandonar una relación que está resultando tóxica. Entendemos por tóxica una relación que te resta más de lo que te suma en un balance personal. Si, desafortunadamente, ya has sufrido una ruptura, este libro te ayudará a liberarte de la obsesión por tu ex y cortar definitivamente esos lazos emocionales que no se basan exclusivamente en el enamoramiento. Existen otros lazos de dependencia emocional como los relacionados con la autoestima, la culpa, la frustración, entre otros. 

En todo momento, abrazaremos la máxima de que una relación no es una obligación y ningún comportamiento que se dé dentro de la relación lo es.

Echando un vistazo a las relaciones familiares

Seguro que ya estás buscando un diván para tumbarte y tienes la expectativa de que hay que profundizar en tu psique durante meses para tomar conciencia de tus patrones de relación en la infancia y, su influencia en la actualidad. Pues siento desanimarte. Puedes seguir sentado en una silla normal y corriente. El tiempo que necesitas para identificar y cambiar patrones de relación es el mismo que lleva tomarse un café mientras conversas con un buen amigo. ¡Vamos a ello!

Una madre: “¡Ay! De verdad que un día me van a encontrar tirada en el suelo de la cocina después de tres días y nadie se ha dado cuenta. ¡De verdad hijo que tienes madre, eh! Anda que me llamas”.

Con estas frases, esta madre quiere dar a entender a su hijo que es descuidado o desnaturalizado y que no se preocupa ella. Y con ello, crea sensación de culpa en él intentando que esté más atento e invierta más en ella. Lo cierto que es que esta madre y su hijo no tienen un trato de gran amor y apego, sólo una relación de cariño y afecto mutuo. Sin embargo, dentro de la cabeza de esta madre existe la idea de que su hijo debería estar mucho más pendiente. 

Es curioso que las relaciones familiares suelen estar en el sitio que les corresponde. Pero cuando uno de los dos exige más tiempo, atenciones o afecto, la relación se desequilibra provocando tensiones en el otro. La idea de que un hijo se debe a su madre, aunque una madre no se deba a su hijo, es una idea tóxica: exigir al otro lo que uno no da. Lo mismo puede pasar entre hermanos, padres e hijos o también en la propia relación de pareja. Estas exigencias son una vara de castigo que no mejorará las relaciones, solo provocará mayor dolor y tensión psicológica en el otro. 

Una relación es el resultado de experiencias previas en esa misma relación. Es lógico que el afecto de un hijo hacia su padre o su madre sea el reflejo de lo que hayan invertido en ese hijo. Si como hijo te tienes que esforzar por estar con tus padres y responder a sus exigencias, es porque la relación que has tenido con ellos no ha sido lo suficientemente buena. Si tú eres de esas personas que han tenido amor incondicional, si eres de esas personas que sentían a salvo, protegidos por sus padres, si has crecido en un entorno de justicia, afecto, coherencia y protección, si tus padres se han esforzado por ti, realmente tu vinculo será fuerte y querrás a tus padres. Pero…,no todos los hijos quieren a sus padres igual que no todas parejas se quieren mutuamente y esto es por algo. 

Porque para querer a alguien de verdad hay que recibir su amor, su afecto, su esfuerzo, su cuidado, su protección. Si no sientes que quieres a tus padres o a tu pareja, quizá te convenga reflexionar sobre ello. 

Me preguntan a menudo si las familias pueden ser tóxicas. Lo hacen con gran vergüenza porque en la actualidad, si un hijo habla mal de sus padres, es considerado un psicópata o como poco una mala persona. Nadie en su sano juicio cuestiona a sus padres delante de otras personas, aunque tenga la certeza de que son realmente tóxicos. Porque la familia es un pilar fundamental de la sociedad que no debe criticarse. 

Tomar conciencia del tipo de relación familiar que has tenido te va a ayudar a identificar manipulaciones y comportamientos tóxicos. La manipulación es intentar acceder o controlar al otro a través de la pena, la culpa, bajando la autoestima o con ultimátum. Lo mismo puede trasladarse a las relaciones de pareja. Una vez que hemos aprendido a usar la manipulación, es sencillo acabar usándola en nuestras relaciones de pareja o acabar sufriéndola a mano de nuestra pareja. 

Dos de los comportamientos más tóxicos en las relaciones familiares son la creación de DEUDA y el “GHOSTING” —que es una manera cruel de acabar las relaciones en la era digital— Los estudiaremos en los siguientes capítulos. 

Algunos padres echan cuentas a sus hijos. Les hacen el cálculo de lo que se han esforzado y de lo que se han gastado en ellos. 

El padre: “porque yo te he pagado la Universidad, te he dado de comer, te he comprado ropa, te he llevado al colegio…”

Echar en cara los esfuerzos que haces por el otro, es del todo tóxico. Si tienes que hacer un listado de todo lo que te has hecho por tu hijo, es que lo has hecho de mala gana. No dar de comer o no escolarizar a tu hijo es, por cierto, un delito. Pues bien, algunos padres le dan la vuelta y convierten estas obligaciones en una gesta heroica por la que esperan obtener pingües beneficios por parte de sus hijos. A esto lo llamamos CREAR DEUDA, una fórmula de manipulación que también se usa en las relaciones de pareja. 

Crear deuda

CREAR DEUDA en el otro en una forma de manipulación que tiene como objeto hacer sentir culpable a tu hijo. Pero esta falsa y desestructurada deuda no es exclusivamente intergeneracional. También se produce dentro de las relaciones de pareja….. https://www.azonlinks.com/bc/HRiiW

Compartir RRSS

2 comentarios en «Nuestro libro MI CORAZÓN ROTO»

Deja un comentario

× ¿Cómo podemos ayudarte?